Novenas
La oración más perseverante de la tradición católica: nueve días seguidos con la misma intención. La Iglesia propone la novena como eco de los nueve días que los apóstoles pasaron en oración entre la Ascensión y Pentecostés.
Novena a San Judas Tadeo
La novena es la forma de oración más intensa de la tradición católica: nueve días seguidos de la misma petición, con la misma confianza. La de San Judas Tadeo, el patrón de las causas difíciles e imposibles, se reza especialmente antes de su fiesta el 28 de octubre, pero la tradición no la limita a esa fecha. Hay causas que no esperan.
Novena al Espíritu Santo
La novena al Espíritu Santo es la más antigua de la historia de la Iglesia. Los apóstoles la rezaron durante los nueve días que pasaron entre la Ascensión y Pentecostés, esperando en el Cenáculo la promesa del Padre. Esa misma espera activa, esa misma apertura al don de Dios, es lo que se propone al rezarla hoy.
Novena a San Miguel Arcángel
La novena a San Miguel Arcángel recorre los nueve coros de ángeles a lo largo de nueve días: desde los ángeles custodios hasta los serafines. Cada jornada ofrece una oración distinta, vinculada al coro del día, y concluye con la misma súplica al Príncipe de la Milicia Celestial. La tradición la reza del 20 al 28 de septiembre, para terminar en la víspera de su fiesta el 29.
Novena a San Francisco de Asís
La novena a San Francisco de Asís recorre en nueve días los momentos clave de su vida: la conversión en San Damián, la pobreza elegida, el beso al leproso, el Cántico de las Criaturas, la misión de paz, la humildad, los estigmas de La Verna, el amor a la Eucaristía y la muerte como hermana. La tradición la reza del 25 de septiembre al 3 de octubre, para que el 4 sea el día de fiesta y acción de gracias.
Novena a la Virgen del Rosario
La novena a Nuestra Señora del Rosario recorre en nueve días los grandes momentos de la historia de la salvación que María meditó toda su vida: la alegría de la Encarnación, la compasión al pie de la Cruz, la esperanza de la Resurrección. La tradición la reza del 29 de septiembre al 7 de octubre, día de la fiesta instituida por Pío V tras la victoria de Lepanto en 1571.
Novena a Santa Faustina
Esta novena recorre en nueve días los ejes del mensaje que sor Faustina Kowalska recogió en su Diario: la confianza como camino, la misericordia recibida y la misericordia ejercida. Cada jornada parte de un pasaje del Diario, citado por su número de párrafo, y termina con la jaculatoria que resume toda su espiritualidad. La tradición la reza del 27 de septiembre al 5 de octubre, día de su memoria litúrgica.
Novena a Santa Teresa de Ávila
La novena a santa Teresa de Jesús recorre en nueve días lo que ella enseñó sobre la oración: que es trato de amistad, que se sostiene en la sequedad y que no se mide por lo que se piensa sino por lo que se ama. Cada día parte de una frase suya, citada por obra y capítulo, y termina con las tres palabras que le encontraron escritas de su puño en el breviario. Se reza del 6 al 14 de octubre.
Novena a San Antonio de Padua
San Antonio es probablemente el santo al que más se le pide en el mundo hispano, y casi siempre por lo mismo: encontrar algo. Esta novena recorre en nueve días una biografía bastante menos previsible que su fama, la de un portugués culto que quiso ser mártir en Marruecos, acabó fregando platos en una ermita italiana por accidente y murió a los treinta y cinco años siendo el predicador más célebre de su tiempo. Se reza del 4 al 12 de junio.
Novena de difuntos
Esta novena se reza por alguien que ha muerto. Recorre en nueve días lo que la fe cristiana sostiene sobre la muerte: que el vínculo no se ha roto, que seguimos pudiendo hacer algo por ellos, que el duelo no es un problema que se resuelva y que lo que se promete no es un consuelo sino la resurrección. La costumbre la sitúa del 25 de octubre al 2 de noviembre, día de los Fieles Difuntos, aunque puede rezarse en cualquier momento.
Novena de Navidad
La Novena de Navidad, que en Colombia se llama Novena de Aguinaldos, se reza del 16 al 24 de diciembre y es probablemente la oración doméstica más multitudinaria del mundo hispano. No se reza en la iglesia sino en casa, en familia y con ruido, alternando las oraciones con villancicos. Aquí está el texto completo: la oración de todos los días, las oraciones a la Virgen y a san José, las nueve consideraciones, los gozos y la oración final al Niño Jesús.
Novena a la Virgen de Guadalupe
La novena a Santa María de Guadalupe recorre en nueve días el relato de las apariciones del Tepeyac a Juan Diego en 1531, tal como lo recoge el Nican Mopohua. Cada jornada se detiene en un momento del encuentro: la pregunta que la Virgen le hace, las rosas en diciembre, la tilma. Se reza del 3 al 11 de diciembre para llegar al día 12, fiesta de la patrona de América.
Novena a la Virgen del Carmen
La novena a Nuestra Señora del Carmen recorre en nueve días la espiritualidad del Carmelo: el monte de Elías, la nube que anuncia la lluvia después de tres años de sequía, el escapulario, la oración en la aridez que enseñaron Teresa de Jesús y Juan de la Cruz. Se reza del 7 al 15 de julio, para llegar al día 16, fiesta de la Virgen del Carmen.
Novena a la Inmaculada Concepción
La novena a la Inmaculada recorre en nueve días lo que el dogma afirma y lo que no, que es donde está casi toda la confusión: no habla de la concepción de Jesús sino de la de María, y no la deja fuera de la redención sino que la salva de un modo más radical. Se reza del 29 de noviembre al 7 de diciembre, para llegar al día 8, fiesta de la Inmaculada.
Novena a San José
En los cuatro evangelios no se conserva una sola palabra de san José. De él solo se cuentan decisiones. Esta novena recorre en nueve días esa biografía hecha de gestos: acoger a María, levantarse de noche, cruzar una frontera, enseñar un oficio. Se reza del 10 al 18 de marzo, para llegar al 19, solemnidad de san José, esposo de la Virgen María.
Novena a la Virgen Desatanudos
Un nudo es algo que estaba suelto y se enredó, y que cuanto más se tira, más se aprieta. La imagen funciona porque todo el mundo sabe de qué se trata sin que haga falta explicarlo. Esta novena acompaña nueve días a quien trae un asunto enredado: un conflicto familiar, una culpa que no se suelta, algo que lleva años sin resolverse. No promete una solución rápida, propone entregar el nudo.
Novena a la Divina Misericordia
Esta novena tiene una particularidad que la distingue de todas las demás: cada día no se reza por una intención propia sino por un grupo distinto de personas, y el conjunto está pensado para que nadie quede fuera. Empieza por toda la humanidad, pasa por los sacerdotes, los que no creen, los niños y los difuntos, y termina por los tibios. Se reza del Viernes Santo al sábado siguiente al Domingo de Pascua.
Novena a San Charbel
Un monje maronita que vivió veintitrés años solo en una ermita del Líbano, del que nadie escribió nada mientras vivía, y que hoy tiene santuarios en México, Argentina y Colombia. La novena a san Charbel recorre en nueve días esa biografía improbable. Se reza del 15 al 23 de julio, para llegar al día 24, su fiesta.
Novena a María Auxiliadora
Auxilio no es consuelo ni compañía: es lo que se pide cuando uno ya no puede solo. Esta advocación nació de una liberación concreta y fechada, la de Pío VII tras años de cautiverio bajo Napoleón, y se extendió por el mundo gracias a un cura de Turín que trabajaba con chavales de la calle. La novena se reza del 15 al 23 de mayo, para llegar al día 24.
Novena a Santa Marta
De santa Marta todo el mundo recuerda la queja, pero lo más grande que dijo fue otra cosa: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios». Es la misma confesión de fe que hace Pedro, pronunciada por una mujer de pie en un camino con su hermano todavía en el sepulcro. Esta novena recorre en nueve días a la Marta del Evangelio, que es bastante más que la hermana atareada. Se reza del 20 al 28 de julio.
Novena a San Benito
San Benito escribió una regla que él mismo llamó «mínima» y que acabó organizando la vida de media Europa durante mil quinientos años. No pedía heroicidades: pedía medida, constancia y escuchar. Esta novena recorre en nueve días esa biografía y explica lo que de verdad significan las letras de su medalla, que mucha gente lleva sin saberlo. Se reza del 2 al 10 de julio.
Novena a San Rafael Arcángel
De los tres arcángeles que la Iglesia nombra, Rafael es el único del que se cuenta una historia entera: el libro de Tobías le dedica capítulos en los que acompaña un viaje, aconseja, cura una ceguera y al final dice quién es. Su nombre significa «Dios sana». Esta novena recorre ese relato en nueve días. Se reza del 15 al 23 de octubre.
Novena al Padre Pío
«Reza, espera y no te preocupes» es su frase más conocida y resume una vida que tuvo poco de tranquila: cincuenta años con las llagas, una salud que nunca funcionó, jornadas de diez y doce horas confesando y dos años en los que la propia Iglesia le prohibió ejercer. Esta novena recorre esa biografía en nueve días. Se reza del 14 al 22 de septiembre.
Novena a San Cayetano
«San Cayetano, pan y trabajo» no es una frase devocional improvisada: son exactamente las dos cosas por las que trabajó en vida. Fundó en Nápoles un banco de préstamos sin usura para que los pobres no cayeran en manos de los prestamistas, y esa institución sobrevivió siglos. Esta novena recorre su vida en nueve días. Se reza del 29 de julio al 6 de agosto.
Novena a Santa Rita
A santa Rita se la llama abogada de los imposibles, y conviene entender por qué: no porque fuerce la mano de Dios, sino porque su propia vida fue una sucesión de cosas que no debían haber salido bien. Quiso ser monja y la casaron. Pidió entrar en el monasterio y la rechazaron tres veces. Entró viuda y mayor. Esta novena recorre esa historia en nueve días, y se reza del 13 al 21 de mayo.
Novena a San Martín de Porres
Fue hijo de un hidalgo español y de una liberta panameña, y su padre tardó años en reconocerlo. Pidió entrar en el convento de Lima en el grado más bajo que existía. Barrió suelos y curó enfermos sin preguntar de dónde venían, en una ciudad donde eso no se hacía. Esta novena recorre su vida en nueve días, y se reza del 25 de octubre al 2 de noviembre.
Novena a San Carlo Acutis
Murió de leucemia con quince años, en 2006, después de haber construido una web que catalogaba los milagros eucarísticos reconocidos en el mundo. Dejó escrito que todos nacemos originales y muchos morimos como fotocopias. En septiembre de 2025 fue canonizado, y es el primer santo de su generación. Esta novena recorre su vida en nueve días, y se reza del 3 al 11 de octubre.
Novena a San José Dormido
La devoción consiste en escribir la preocupación en un papel y dejarla bajo una figura de José durmiendo. Suena ingenuo hasta que se mira de dónde viene: en el Evangelio, las tres veces que Dios le encarga algo a José es mientras duerme, y las tres veces se levanta y obedece sin decir palabra. Esta novena recorre esos sueños en nueve días.
Novena a la Virgen de la Medalla Milagrosa
En 1830, en una casa de la calle del Bac de París, una novicia de veinticuatro años dijo haber visto a la Virgen, que le pidió acuñar una medalla. Pasó el resto de su vida cuidando ancianos sin contarle a nadie que la vidente era ella. Esta novena recorre esa historia en nueve días y se reza del 18 al 26 de noviembre.
Novena a la Virgen de Fátima
Lo que se pidió en Cova de Iria en 1917 cabe en tres cosas y ninguna es extraordinaria: rezar el rosario, ofrecer lo que ya duele y no dejarlo cuando llegue el cansancio. Alrededor ha crecido una literatura de secretos y catástrofes que la Iglesia no respalda. Esta novena va a lo que de verdad se dijo, y se reza del 4 al 12 de mayo.