Novena a Santa Rita
A santa Rita se la llama abogada de los imposibles, y conviene entender por qué: no porque fuerce la mano de Dios, sino porque su propia vida fue una sucesión de cosas que no debían haber salido bien. Quiso ser monja y la casaron. Pidió entrar en el monasterio y la rechazaron tres veces. Entró viuda y mayor. Esta novena recorre esa historia en nueve días, y se reza del 13 al 21 de mayo.
Novena de nueve días a santa Rita de Casia (1381-1457), agustina y patrona de las causas difíciles. Del 13 al 21 de mayo, víspera de su fiesta el 22.
Antes de empezar
Oración para todos los días
Oh gloriosa santa Rita de Casia,
esposa fiel, madre paciente y religiosa ejemplar,
que en cada estado de tu vida supiste abrazar la voluntad de Dios:
alcánzame de nuestro Señor la gracia que con confianza te pido,
y enséñame a esperar cuando todo parece cerrado.
Tú, que eres llamada abogada de los imposibles,
no porque fuerces a Dios, sino porque confiaste cuando ya nadie confiaba,
intercede por mí en esta necesidad que pongo en tus manos.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 1Aprender a pedir sin poner condiciones
Rita quiso ser religiosa desde niña y sus padres la casaron. No obtuvo lo que
pedía, y aun así siguió pidiendo. La primera lección de esta novena es que la
oración no es un mecanismo para obtener resultados, sino el trato con quien sabe
mejor que nosotros qué nos conviene.
Señor, enséñame a pedir con el corazón abierto. Que no confunda tu silencio con
tu ausencia, ni tu demora con tu negativa. Por intercesión de santa Rita, dame
la paciencia de quien espera sin dejar de confiar. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 2La paciencia dentro de la propia casa
El matrimonio de Rita fue difícil durante años. No huyó ni se endureció: esperó.
La santidad no consistió en cambiar de circunstancias, sino en habitar las que
tenía sin perder la paz.
Señor, en lo que no puedo cambiar, dame serenidad. Que mi casa no sea el lugar
donde descargo mi cansancio, sino donde lo ofrezco. Por intercesión de santa
Rita, concédeme la fortaleza de los que aguantan sin amargarse. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 3Perdonar lo que parece imperdonable
Cuando su marido murió de forma violenta, Rita perdonó a los responsables y
pidió a sus hijos que hicieran lo mismo. Es el episodio que explica toda su
devoción posterior: el perdón que rompe la cadena.
Señor, hay heridas que no sé soltar. No me pidas que las olvide, pero dame la
voluntad de no alimentarlas. Por intercesión de santa Rita, líbrame del rencor
que me hace daño a mí antes que a nadie. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 4Los hijos que no se pueden proteger
Rita perdió a sus dos hijos siendo muy joven. Su oración no fue que le
devolvieran lo perdido, sino que sus hijos no se perdieran a sí mismos.
Señor, te encomiendo a los míos, los que están cerca y los que se han alejado.
Lo que yo ya no puedo hacer por ellos, hazlo tú. Por intercesión de santa Rita,
cuida de quien yo no alcanzo a cuidar. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 5La puerta que se abre tarde
Tres veces pidió entrar en el monasterio de Santa María Magdalena y tres veces
la rechazaron. Entró cuando ya era viuda y mayor. Lo que parecía perdido no lo
estaba: llegaba a su hora.
Señor, no me dejes dar por muerto lo que solo está esperando. Por intercesión de
santa Rita, dame la terquedad santa de volver a llamar a la puerta. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 6Reconciliar a los que están enfrentados
La tradición cuenta que Rita medió entre las familias enemistadas de Casia. Su
caridad no fue solo interior: trabajó para que otros se hablaran.
Señor, haz de mí alguien que une y no alguien que separa. Que mi palabra cierre
heridas en lugar de abrirlas. Por intercesión de santa Rita, dame el oficio
difícil de la reconciliación. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 7Lo que se lleva en silencio
Durante los últimos quince años de su vida Rita cargó con una llaga en la frente
que la obligó a vivir apartada. No la exhibió ni la usó para pedir compasión.
Señor, lo que me duele y no cuento, recíbelo tú. Que mi sufrimiento no se vuelva
reproche ni espectáculo. Por intercesión de santa Rita, enséñame a sufrir con
dignidad. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 8Lo que florece fuera de tiempo
Se cuenta que, estando moribunda en pleno invierno, Rita pidió una rosa del
huerto de su casa y la encontraron florecida. De ahí la rosa que la acompaña
siempre en su iconografía.
Señor, tú haces florecer en invierno. No permitas que mida tus posibilidades por
mi calendario. Por intercesión de santa Rita, dame esperanza contra toda
evidencia. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 9La causa que ya nadie defiende
Rita es abogada de los imposibles porque su vida entera fue una sucesión de
cosas que no debían haber salido bien. Hoy le confío la mía.
Señor, pongo delante de ti aquello por lo que empecé esta novena. Si es para mi
bien, concédelo. Si no lo es, dame la paz de aceptarlo y los ojos para ver lo
que me das en su lugar. Por intercesión de santa Rita de Casia, escúchame. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Al terminar
Oración de cierre
Santa Rita de Casia, patrona de las causas difíciles,
que no prometes milagros sino compañía,
acompáñame mientras espero
y enséñame a reconocer la respuesta cuando llegue,
aunque no sea la que yo había pedido.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
La novena entera
El audio recoge la novena entera. Si vas por un día concreto, el texto de arriba está separado por días.
Cuándo se reza y cómo contar los nueve días
La fiesta de santa Rita es el 22 de mayo. Para que el noveno día caiga en la víspera, la novena empieza el 13 de mayo. Quien prefiera terminar el día de la fiesta empieza el 14.
Hay una segunda fecha que mucha gente desconoce: en Casia y en buena parte de Italia se reza también una novena en torno al aniversario de su canonización, el 24 de mayo de 1900. Y en los santuarios agustinos se mantiene la costumbre de los quince jueves, una devoción distinta y más larga que la novena.
Fuera de esas fechas se reza en cualquier momento, que es lo que ocurre en la práctica: santa Rita es una de las devociones a las que se acude cuando algo concreto se ha atascado, sin esperar a mayo.
Cada jornada lleva unos cinco minutos: oración de apertura, meditación del día y oración de cierre.
Por qué es abogada de los imposibles y no de los milagros
El título merece una explicación, porque se usa a menudo al revés de como nació.
Margarita Lotti nació hacia 1381 en Roccaporena, cerca de Casia, en Umbría. Quiso ser religiosa desde niña y sus padres la casaron con Paolo Mancini, de una familia metida en las disputas violentas que partían la zona. El matrimonio fue difícil durante años.
Cuando Paolo murió asesinado, Rita hizo lo que casi nadie hacía en una Italia de venganzas familiares: perdonó a los responsables y pidió a sus dos hijos que renunciaran a la venganza. Los dos murieron poco después. En pocos años se quedó sin marido y sin hijos.
Entonces pidió entrar en el monasterio agustino de Santa María Magdalena de Casia. La rechazaron tres veces, en parte porque la comunidad temía represalias de las familias enfrentadas. Acabó entrando siendo ya viuda y mayor, después de haber mediado para que esas familias se reconciliaran.
De ahí viene el título. Rita no es la santa a la que se le piden prodigios: es la santa de las causas que ya nadie defiende, las que llegan tarde, las que estaban cerradas. Su patronazgo nace de haber vivido todas esas situaciones, no de una fama de taumaturga.
Pasó los últimos quince años de su vida con una llaga en la frente que la obligó a vivir apartada de la comunidad. Murió el 22 de mayo de 1457. Fue beatificada en 1627 y canonizada por León XIII en 1900.
La rosa, las abejas y el relicario de Casia
Tres elementos de su iconografía que tienen una historia detrás.
La rosa. La tradición cuenta que, estando moribunda en pleno invierno, Rita pidió a una prima que fuera al huerto de su casa de Roccaporena a buscar una rosa, y que la encontró florecida fuera de temporada. Es el origen de la bendición de las rosas que se celebra cada 22 de mayo en los santuarios agustinos de todo el mundo, donde los fieles llevan rosas que se bendicen y se reparten.
Las abejas. Del relato de su bautismo viene la escena de un enjambre de abejas blancas alrededor de la cuna sin picar a la niña. En el monasterio de Casia se documentó durante siglos la presencia de abejas que permanecían aletargadas en los muros buena parte del año. La imagen se convirtió en símbolo de la dulzura y el trabajo callado.
El cuerpo incorrupto. Sus restos se veneran en la basílica de Santa Rita de Casia, en una urna que permite verlos. Es uno de los santuarios más visitados de Umbría y el centro de la devoción mundial, con peregrinaciones que se concentran en mayo.
Conviene no confundirla con santa Rita de Lima, que no existe como tal, ni con las numerosas advocaciones locales que han ido surgiendo. La devoción auténtica tiene un único centro, Casia, y una única fecha, el 22 de mayo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo empieza la novena a santa Rita?
¿Por qué se llama a santa Rita abogada de los imposibles?
¿Qué es la bendición de las rosas del 22 de mayo?
¿Es lo mismo la novena que los quince jueves de santa Rita?
Fuentes consultadas
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