Oraciones a la Virgen María
La piedad mariana es uno de los rasgos más característicos del catolicismo. Desde el Magnificat —el cántico de la propia María— hasta las advocaciones populares de Guadalupe, el Carmen o Fátima, esta sección reúne las oraciones marianas tradicionales que la Iglesia y los fieles han rezado durante siglos.
El Magnificat
El cántico de María en la Visitación, recogido por Lucas (1, 46-55). Una oración de tres minutos en boca de una adolescente de Galilea, que mil años después se convirtió en el cántico fijo de las Vísperas y, todavía hoy, abre cada noche la oración de la Iglesia universal.
Pésame a la Virgen
Devoción tradicional del Viernes Santo por la tarde y del Sábado de Soledad. El fiel se acerca a María en las horas en que ya no tiene a su Hijo y le da el pésame por la Pasión, acompañándola en su soledad. Es el corazón de las cofradías hispanas de Semana Santa.
Oración milagrosa
Cuando alguien busca «la oración milagrosa», casi siempre está buscando el Memorare — la oración mariana que San Bernardo y, ocho siglos después, Madre Teresa de Calcuta hicieron famosa por su uso en momentos de urgencia. Aquí está su texto, su origen y la teología cristiana sobre el milagro.
Oración a la Virgen de Guadalupe
La oración mariana más rezada en América. La compuso san Juan Pablo II y la pronunció en la Basílica de Guadalupe el 25 de enero de 1979, durante su primera visita a México. Recoge la devoción de un continente entero a la Virgen aparecida en el cerro del Tepeyac en 1531.
Oración a la Virgen Desatanudos
Nació de un cuadro pintado en Augsburgo hacia 1700 y estuvo casi tres siglos relegada a una pequeña iglesia bávara. En 1986 el futuro papa Francisco la descubrió, llevó la estampita a Buenos Aires y la distribuyó en los barrios humildes. Desde 2013 es la devoción mariana de crecimiento más rápido en el mundo hispano.
Oración a la Virgen de Fátima
El 13 de mayo de 1917, tres pastorcitos en un campo de Portugal vieron a una mujer vestida de blanco más brillante que el sol. Lo que pidió en aquellas seis apariciones —oración, penitencia, conversión— marcó el siglo XX como ningún otro mensaje mariano.
Oración a la Virgen del Carmen
Siete siglos de devoción la respaldan. La Virgen del Carmen es la madre espiritual de los carmelitas, la patrona del mar en España y América Latina, y la señora del escapulario que millones de católicos llevan sobre el pecho como señal de consagración mariana.
Dulce Madre, no te alejes de mí
Pocas oraciones marianas tienen la sencillez y la fuerza de esta jaculatoria. En México se reza en la misa, en los grupos de oración, en los hospitales y en los momentos de mayor angustia. Su nombre lo dice todo: es la oración de quien no quiere quedarse solo.