Oraciones a los santos
La tradición católica reza a los santos como intercesores: hermanos mayores en la fe que ya están con Dios y a quienes se pide que recen por nosotros. Cada santo, su devoción, su historia — y la oración que la piedad popular ha fijado a lo largo de los siglos.
Oración a San Benito
San Benito de Nursia (siglo VI) es el patrono de Europa y uno de los santos más invocados en la devoción popular para pedir protección contra el mal espiritual. Su oración se acompaña tradicionalmente del uso de su célebre medalla.
Oración a San Miguel Arcángel
La oración de protección más rezada en el catolicismo moderno. Fue compuesta por el Papa León XIII tras una visión en 1886 y se rezaba al final de toda Misa hasta 1964. San Juan Pablo II pidió su recuperación en 1994.
Oración a San Judas Tadeo
Uno de los doce apóstoles de Jesús y patrono universal de las causas difíciles e imposibles. Especialmente venerado en México, donde su santuario principal (San Hipólito) recibe miles de peregrinos cada día 28 del mes.
Oración a San José
La oración oficial a San José que la Iglesia católica reza desde 1889. La compuso León XIII al final de su encíclica Quamquam pluries y desde entonces se incluye en el Misal Romano y se recomienda recitar tras el rosario, especialmente durante el mes de octubre.
Oración a San Antonio de Padua
El responsorio de san Buenaventura («Si buscas milagros, mira…») es la oración por antonomasia para pedir a san Antonio que devuelva lo perdido. Tiene casi ocho siglos de tradición franciscana, sale del Convento del Santo en Padua y todavía se canta a diario en su sepulcro.
Oración al Ángel de la Guarda
La oración que durante cuatro siglos enseñaron las abuelas a sus nietos antes de dormir. Es la pieza más memorizada de la piedad infantil hispana, con un fundamento bíblico real y siglos de tradición patrística detrás.
Oración a San Carlo Acutis
El joven informático italiano canonizado el 7 de septiembre de 2025 — el primer santo millennial. Texto oficial aprobado por el obispo de Asís, biografía y por qué su sonrisa se ha convertido en un símbolo global de santidad para una nueva generación.
Oración a San Cipriano de Cartago
Obispo, padre de la Iglesia y mártir del siglo III. Convertido a los 35 años desde una vida pagana, defendió la unidad de la Iglesia durante las grandes persecuciones de Decio y Valeriano. Su fiesta es el 16 de septiembre y su devoción legítima nada tiene que ver con el llamado «Libro de San Cipriano» de tradición esotérica.
Oración a San Expedito
El mártir romano que, según la tradición, fue tentado por el demonio a aplazar su conversión hasta «mañana» y respondió pisándole el cuervo: «¡Hoy, no mañana!». Patrono universal de las causas urgentes, las decisiones que no admiten demora y las peticiones que parecen imposibles. Fiesta el 19 de abril.
Oración a San Charbel
El monje libanés del silencio, la oración y la Eucaristía. Pasó los últimos 23 años de su vida en la ermita de Annaya, en el monte Líbano, comiendo una sola vez al día. Tras su muerte en 1898, su cuerpo se conservó incorrupto durante décadas y los milagros de sanación atribuidos a su intercesión se cuentan por miles. Canonizado por Pablo VI en 1977. Fiesta el 24 de julio.