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A los santos

Oración a San Rafael Arcángel

Uno de los tres arcángeles nombrados en la Biblia. Su nombre significa «Dios sana» en hebreo. La tradición católica lo honra como patrono de los viajeros, los enfermos y quienes buscan un buen matrimonio — todo ello arraigado en el libro de Tobías.

Redacción de De OraciónPublicado el 12 jun 2026Revisado el 12 jun 20266 min de lectura✦ Fuentes litúrgicas citadas

Oración tradicional a San Rafael Arcángel

Oh poderoso Príncipe de la gloria San Rafael,
llamado medicina de Dios,
salud de los enfermos,
luz de los ciegos,
guía de caminantes,
protector de la limosna, del ayuno y de la oración:
por aquella caridad con que acompañaste al joven Tobías,
te pido, oh glorioso protector mío,
me libres de todos los males y peligros,
y me acompañes en la peregrinación de esta vida mortal,
para llegar felizmente a puerto de salvación en la eterna.

Amén.
Audio narrado

«Dios sana» — el nombre y la presencia bíblica de Rafael

Rafael es uno de los tres arcángeles nombrados explícitamente en la Biblia, junto a Miguel y Gabriel. Su nombre proviene del hebreo רָפָאֵל (Rafa-El): «Dios sana» o «medicina de Dios» — exactamente los títulos con que lo invoca la oración tradicional.

En la Biblia aparece de forma protagonista en el libro de Tobías, uno de los llamados libros deuterocanónicos (incluidos en la Biblia católica y en la ortodoxa, aunque no en el canon protestante). Los capítulos 3 a 12 narran cómo Rafael acompaña a Tobías hijo en un largo viaje desde Nínive hasta Media y de regreso, disfrazado de hombre bajo el nombre de Azarías. Al final del relato, una vez cumplida su misión, revela su identidad con una de las frases más bellas del libro sagrado: «Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que asisten ante la gloria del Señor» (Tb 12,15).

Además de Tobías, Rafael recibe mención en el libro de Henoc (texto de la tradición judía intertestamentaria), donde se le llama «el ángel de la curación» y se le asigna la misión de sanar la tierra de las heridas abiertas por los ángeles caídos. Aunque este libro no forma parte del canon bíblico católico, sí influyó en la tradición devocional posterior.

San Rafael en el libro de Tobías: guía de viaje y sanador

La historia de Tobías (Tb 3—12) es el relato fundacional de la devoción a San Rafael. Conviene conocerla para entender el alcance de su intercesión.

El contexto: Tobit, un israelita deportado a Nínive, se quedó ciego. Su hijo Tobías debe emprender un viaje peligroso para recoger un depósito de dinero en Media. Al mismo tiempo, en esa ciudad, una joven llamada Sara cargaba con una tragedia: había estado desposada siete veces, y los siete novios habían muerto la noche de bodas por acción del demonio Asmodeo.

La intervención de Rafael: Dios envía a Rafael — oculto bajo la apariencia de Azarías — para que acompañe a Tobías. Lo guía en el camino, le enseña a preparar un remedio medicinal con las entrañas de un gran pez del Tigris, y lo conduce hasta Sara, a quien tomará por esposa. La noche de bodas, el remedio preparado con la guía de Rafael aleja al demonio para siempre. Al regresar a Nínive, el mismo ungüento devuelve la vista a Tobit.

El relato condensa en un solo personaje angélico las tres funciones que la devoción popular le asigna desde entonces: guía del viajero, sanador del enfermo y guardián del matrimonio. La oración que publicamos en esta página — «guía de caminantes, salud de los enfermos» — es un eco directo del texto bíblico de Tobías.

Las tres advocaciones tradicionales: viajeros, enfermos y enamorados

La tradición católica honra a San Rafael bajo tres grandes advocaciones, todas ellas arraigadas en el texto bíblico:

  • Patrono de los viajeros y los peregrinos. Rafael acompañó a Tobías en un trayecto de ida y vuelta de más de quinientos kilómetros, por caminos peligrosos y tierra extranjera. La oración le llama «guía de caminantes». Esta advocación hizo de él, junto a Santiago y San Cristóbal, uno de los patronos más invocados en la tradición de peregrinación. La colecta litúrgica de su fiesta (reproducida en el rito romano) pide que Dios «conceda a sus siervos ser siempre protegidos por su custodia y fortalecidos por su auxilio».
  • Patrono de los enfermos, médicos y farmacéuticos. Su nombre mismo («Dios sana») y su papel sanador en el libro de Tobías fundamentan esta advocación. En la iconografía clásica, Rafael suele llevar un pez — símbolo del remedio del libro de Tobías — y una cajita de ungüento o medicinas, a veces también la vara del caminante. Médicos, farmacéuticos y enfermeros lo tienen como patrón en muchos países católicos.
  • Patrono de los enamorados y los novios. Rafael guió a Tobías hasta Sara y bendijo su unión. Esa dimensión lo convirtió en patrón de quienes buscan un buen cónyuge y de los matrimonios que afrontan dificultades. Esta advocación es especialmente viva en la piedad popular de América Latina, donde se le invoca también para la sanación de matrimonios rotos. El Catecismo § 335 recuerda que «de un extremo al otro dispone todo con fortaleza» — expresión que en la tradición se aplica a la misión angélica de Rafael.

Fiesta litúrgica: 29 de septiembre

Desde la reforma del calendario romano de 1969 promovida por Pablo VI, San Rafael ya no tiene fiesta propia. Su celebración se unificó con la de los otros dos arcángeles nombrados en la Biblia: el 29 de septiembre se celebra conjuntamente la Fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Esta es la fecha en el santoral universal vigente.

Antes de 1969, San Rafael tenía su propia fiesta en el 24 de octubre — fecha conservada en algunos calendarios locales y en la forma extraordinaria del rito romano. La unificación refleja la voluntad del Concilio Vaticano II de simplificar el santoral y destacar la unidad del ministerio angélico, no de disminuir la devoción a Rafael en particular.

En la Liturgia de las Horas de la fiesta del 29 de septiembre, el himno de Laudes recuerda la historia de Tobías y alaba la triple misión de Rafael: curar, guiar y proteger. La primera lectura de la Misa es precisamente Tobías 12, 1-22 — el pasaje en que Rafael revela su identidad ante padre e hijo.

La Basílica de San Bonifacio y Alejo en el monte Aventino de Roma conserva reliquias asociadas a la devoción a los arcángeles. El principal santuario dedicado a Rafael en el mundo hispanohablante es la iglesia de San Rafael en Córdoba, España, ciudad que lo tiene como patrón mayor bajo la advocación del Arcángel Custodio.

Preguntas frecuentes

¿Quién es San Rafael Arcángel en la Biblia?
San Rafael es uno de los tres arcángeles nombrados en la Biblia, junto a Miguel y Gabriel. Aparece como protagonista en el libro de Tobías (capítulos 3 al 12), donde se presenta bajo el nombre de Azarías y acompaña al joven Tobías en un largo viaje. Al final revela su identidad: «Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que asisten ante la gloria del Señor» (Tb 12,15). Su nombre significa «Dios sana» en hebreo.
¿Por qué San Rafael es el patrono de los viajeros y los enfermos?
Ambos títulos provienen directamente del libro de Tobías. Rafael acompañó a Tobías hijo en un viaje de más de quinientos kilómetros — de ahí su patronazgo sobre los viajeros — y, a través de un remedio preparado con las entrañas de un pez del Tigris, curó la ceguera de Tobit y liberó a Sara del demonio Asmodeo — de ahí su patronazgo sobre los enfermos. Su nombre mismo, «Dios sana», confirma esa misión sanadora que la tradición católica le reconoce.
¿Cuándo se celebra la fiesta de San Rafael Arcángel?
El 29 de septiembre, junto a los arcángeles Miguel y Gabriel, en la Fiesta de los Santos Arcángeles. Desde la reforma del calendario de 1969 los tres arcángeles comparten esa fecha. Antes de esa reforma, San Rafael tenía fiesta propia el 24 de octubre, fecha que se conserva en algunos calendarios locales y en la forma extraordinaria del rito romano.
¿Qué significa el nombre Rafael?
El nombre Rafael viene del hebreo רָפָאֵל (Rafa-El), que significa «Dios sana» o «medicina de Dios». Es precisamente el título que le da la oración tradicional: «llamado medicina de Dios, salud de los enfermos». Este significado explica por qué la tradición católica lo honra como patrono de médicos, farmacéuticos, enfermeros y enfermos.

Fuentes consultadas

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