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Novenas

Novena a la Virgen Desatanudos

Un nudo es algo que estaba suelto y se enredó, y que cuanto más se tira, más se aprieta. La imagen funciona porque todo el mundo sabe de qué se trata sin que haga falta explicarlo. Esta novena acompaña nueve días a quien trae un asunto enredado: un conflicto familiar, una culpa que no se suelta, algo que lleva años sin resolverse. No promete una solución rápida, propone entregar el nudo.

Redacción de De OraciónPublicado el 1 oct 2026Revisado el 1 oct 20268 min de lectura✦ Fuentes litúrgicas citadas

Novena de nueve días a María que desata los nudos. No tiene fecha fija: se reza en cualquier momento del año por una intención concreta. En el primer día se deja un espacio para nombrar el nudo que se trae.

Antes de empezar

Oración para todos los días

María, Virgen que desatas los nudos: tú que recibiste a Dios con un sí sencillo y deshiciste con tu obediencia lo que la desobediencia había enredado, acoge estos nueve días. Toma en tus manos el nudo que traigo y desátalo con la paciencia de una madre. Amén.

Día 1Qué es un nudo

Un nudo es algo que estaba suelto y se enredó, y que cuanto más se tira, más se aprieta. Así son muchos de nuestros asuntos: una conversación que no se tuvo, un rencor que se dejó crecer, una deuda que no se habló a tiempo. La imagen funciona porque todos sabemos de qué se trata sin que nos lo expliquen.

Madre, hoy te presento este nudo: [aquí se puede nombrar la situación concreta]. No sé por dónde empieza ni cómo se deshace. Lo pongo en tus manos.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Día 2No tirar más fuerte

Con un nudo de verdad, la primera reacción es tirar, y es la peor. Hay que aflojar, buscar el cabo y tener paciencia. Con los nudos de la vida pasa igual: el empeño en resolverlo ya, a la fuerza y a nuestra manera, suele apretar más.

Madre, enséñame a soltar lo que llevo tiempo forzando. Dame paciencia para lo que no se arregla hoy.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Día 3El nudo de Eva

La devoción no es moderna: arranca de san Ireneo de Lyon, en el siglo II. Escribió que «el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María» (Contra las herejías III, 22, 4). Es decir, lo que se enredó por un no se fue deshaciendo por un sí.

Madre, que mi sí a Dios sea concreto y de hoy, no una intención que siempre aplazo.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Día 4Los nudos de la casa

El cuadro que dio origen a esta advocación se pintó a raíz de un matrimonio que estuvo a punto de romperse y no se rompió. De ahí que la devoción se haya ligado siempre a los conflictos familiares, que son los que peor se desenredan porque el que tira del otro extremo es alguien a quien se quiere.

Madre, desata los nudos de mi familia. Los que yo he hecho y los que me encontré hechos.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Día 5Perdonar, que es cortar por lo sano

Hay nudos que no se desatan, se cortan. El perdón es eso: renunciar a seguir tirando de un hilo que ya no lleva a ninguna parte. No significa que no doliera ni que diera igual. Significa dejar de vivir pendiente de ello.

Madre, dame perdonar de verdad a quien me hizo daño, y pedir perdón donde el que ató fui yo.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Día 6La paciencia de la Virgen

En el cuadro, María no corta ni fuerza nada: sostiene la cinta y va deshaciendo el nudo con los dedos, despacio. Esa lentitud es parte del mensaje. Lo que se enredó durante años rara vez se arregla en una tarde.

Madre, cuando me desespere porque nada cambia, recuérdame que estás trabajando en ello aunque yo no lo note.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Día 7Lo que está enredado dentro

No todos los nudos son con otras personas. Están la culpa que no se suelta, el miedo que paraliza, la manía de repetir siempre el mismo error. Esos son los más difíciles porque el que tira de los dos extremos es uno mismo.

Madre, deshaz lo que llevo enredado por dentro y que ya ni sé nombrar.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Día 8Confiar en el tiempo que haga falta

Esta novena no termina con el nudo deshecho. Termina con el nudo entregado, que es distinto. Entregarlo significa dejar de administrarlo yo y aceptar que a lo mejor la solución no se parece a lo que yo había imaginado.

Madre, si lo que pido no se arregla como quiero, dame reconocer la salida que Dios me ponga delante aunque no sea la mía.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Día 9Acción de gracias

María, terminamos esta novena. Gracias por estos nueve días y por haber podido nombrar en voz alta lo que me pesa, que ya es algo.

Presenta mi petición a tu Hijo. Y si lo que pido no me conviene, pide tú por mí lo que Dios sabe que necesito.

Virgen que desatas los nudos, ruega por nosotros.

Al terminar

Oración de cierre (todos los días)

Santa María, llena de la presencia de Dios durante los días de tu vida, aceptaste con humildad la voluntad del Padre y el demonio nunca fue capaz de enredarte. Tú, que intercediste en nuestras dificultades, toma hoy en tus manos este nudo de mi vida. Nadie, ni siquiera el mal, puede arrebatarnos de tu amparo. Tú deshaces los enredos y nos devuelves la paz. Madre nuestra, ruega por mí. Amén.

La novena entera

Audio narrado

El audio recoge la novena entera. Si vas por un día concreto, el texto de arriba está separado por días.

Cuándo se reza, que aquí no hay fecha

A diferencia de casi todas las demás, esta novena no está atada al calendario litúrgico. María Desatanudos no tiene fiesta propia en el calendario romano general: es una advocación, no una celebración litúrgica. Eso significa que se reza cuando hace falta, que suele ser cuando algo lleva demasiado tiempo enredado.

La costumbre más extendida en Argentina es vincularla al día 8 de cada mes, por la relación con el 8 de diciembre, y en el santuario bonaerense de San José del Talar, donde está la imagen que popularizó la devoción en América, se congrega muchísima gente ese día.

Cada jornada lleva unos cinco minutos: oración de apertura, meditación del día y la oración de cierre, que es la tradicional de esta advocación. En el primer día hay un espacio para nombrar en voz alta el nudo concreto por el que se reza, y conviene hacerlo: nombrar un problema ya es empezar a mirarlo.

Una advertencia sobre las expectativas. Esta novena no termina con el nudo deshecho, termina con el nudo entregado, que es distinto. Si lo que se busca es un procedimiento para que las cosas salgan como uno quiere, esta no es la oración adecuada ni ninguna otra lo será.

Un cuadro de Augsburgo y un matrimonio que no se rompió

La devoción tiene un origen rastreable, y merece la pena conocerlo porque explica por qué va de lo que va.

En la iglesia de San Pedro am Perlach, en Augsburgo (Alemania), se conserva un óleo pintado hacia 1700 por Johann Georg Melchior Schmidtner. Muestra a María rodeada de ángeles, deshaciendo con los dedos los nudos de una larga cinta blanca que un ángel le tiende por un extremo mientras otro recoge la cinta ya lisa por el otro.

El encargo está ligado a una historia familiar concreta: un matrimonio de la familia Langenmantel que estuvo al borde de la ruptura y no se rompió. Según el relato transmitido, el marido acudió a un religioso jesuita, Jakob Rem, que elevó ante una imagen de María la cinta del enlace matrimonial pidiendo que deshiciera los nudos. Un descendiente de aquel matrimonio habría encargado después el cuadro en agradecimiento.

El detalle que suele pasarse por alto es que María no corta nada. Sostiene la cinta y va deshaciendo el nudo despacio, con los dedos. Esa lentitud es parte del mensaje y es la razón por la que la meditación del sexto día de esta novena se detiene ahí: lo que se enredó durante años rara vez se arregla en una tarde.

San Ireneo en el siglo II y el papa Francisco en 1986

La intuición teológica es mucho más antigua que el cuadro. Está en san Ireneo de Lyon, hacia el año 180, en su obra Contra las herejías: «el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María» (III, 22, 4). Ireneo desarrolla ahí el paralelismo entre Eva y María que recorrerá luego toda la teología mariana: lo que se enredó por un no se fue deshaciendo por un sí.

El Concilio Vaticano II recogió expresamente esa imagen en la constitución Lumen gentium, n. 56, citando a Ireneo casi literalmente. Es decir, la devoción popular del cuadro bávaro se apoya sobre un texto patrístico sólido y sobre un documento conciliar, cosa que no puede decirse de todas las devociones.

El salto a América tiene fecha y protagonista. En 1986, Jorge Mario Bergoglio, entonces sacerdote jesuita, estuvo en Alemania completando estudios y vio el cuadro en Augsburgo. Se llevó reproducciones a Buenos Aires y desde allí la devoción se extendió con una rapidez notable, primero en Argentina y después por toda América Latina y España. La parroquia de San José del Talar, en el barrio porteño de Agronomía, se convirtió en su centro.

Es, por tanto, una devoción de origen alemán, fundamento patrístico griego y difusión argentina. Y es probablemente la advocación mariana más reciente en alcanzar implantación masiva en el mundo hispano.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se reza la novena a la Virgen Desatanudos?
En cualquier momento del año. Esta advocación no tiene fiesta propia en el calendario romano general, así que la novena no está atada a ninguna fecha: se reza cuando hay un asunto concreto por el que pedir. En Argentina es costumbre vincularla al día 8 de cada mes.
¿De dónde viene la devoción a María Desatanudos?
De un óleo pintado hacia 1700 por Johann Georg Melchior Schmidtner que se conserva en la iglesia de San Pedro am Perlach, en Augsburgo (Alemania). Está ligado a la historia de un matrimonio de la familia Langenmantel que estuvo al borde de la ruptura y se salvó. En el cuadro, María deshace con los dedos los nudos de una larga cinta blanca.
¿Qué relación tiene el papa Francisco con esta devoción?
En 1986, siendo sacerdote jesuita, Jorge Mario Bergoglio estuvo en Alemania y vio el cuadro en Augsburgo. Llevó reproducciones a Buenos Aires y desde allí la devoción se difundió por Argentina y después por toda América Latina y España. El centro de la devoción en América es la parroquia de San José del Talar, en Buenos Aires.
¿Tiene fundamento teológico o es solo devoción popular?
Tiene fundamento antiguo. San Ireneo de Lyon escribió hacia el año 180 que «el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María» (Contra las herejías III, 22, 4). El Concilio Vaticano II recogió esa misma imagen en Lumen gentium, n. 56, citando a Ireneo. La devoción del cuadro se apoya por tanto en un texto patrístico y en un documento conciliar.

Enciende tu vela

Puedes encenderla en silencio o escribir tu intención. Es gratis y siempre lo será.

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