Novena a San Martín de Porres
Fue hijo de un hidalgo español y de una liberta panameña, y su padre tardó años en reconocerlo. Pidió entrar en el convento de Lima en el grado más bajo que existía. Barrió suelos y curó enfermos sin preguntar de dónde venían, en una ciudad donde eso no se hacía. Esta novena recorre su vida en nueve días, y se reza del 25 de octubre al 2 de noviembre.
Novena de nueve días a san Martín de Porres (1579-1639), hermano dominico de Lima y patrono de la justicia social. Del 25 de octubre al 2 de noviembre, víspera de su fiesta el 3.
Antes de empezar
Oración para todos los días
Glorioso san Martín de Porres,
hijo de dos mundos y hermano de todos,
que barriste los suelos de tu convento
con la misma alegría con que curabas a los enfermos:
enséñame que ningún trabajo es pequeño si se hace por amor.
Tú, que no fuiste sacerdote ni doctor,
sino hermano cooperador y enfermero de los pobres de Lima,
intercede por mí en la necesidad que hoy te presento,
y alcánzame la humildad que hizo grande tu vida.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 1El que no cuenta para nadie
Martín nació en Lima en 1579, hijo de un hidalgo español y de una liberta
panameña. Su padre tardó años en reconocerlo. Creció sabiendo lo que es no tener
sitio en ninguna parte.
Señor, tú eliges a los que el mundo descarta. Cuando me sienta de más, recuérdame
que para ti no hay nadie de sobra. Por intercesión de san Martín de Porres, dame
la certeza de ser visto. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 2Pedir el último lugar
Cuando entró en el convento de Santo Domingo, Martín pidió ser donado, el grado
más bajo, el de quien sirve sin pertenecer del todo. Tardó nueve años en aceptar
ser hermano profeso, y lo hizo por obediencia.
Señor, líbrame de la prisa por figurar. Que no busque el puesto, sino el trabajo.
Por intercesión de san Martín de Porres, dame gusto por lo que nadie aplaude.
Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 3La escoba
Se le representa con una escoba porque barría, y porque decía que barrer era
suyo. Su santidad no estuvo al lado de su oficio: estuvo dentro de él.
Señor, santifica mi jornada tal como es. Que haga bien lo que me toca hacer, sin
esperar una tarea más digna. Por intercesión de san Martín de Porres, enséñame a
trabajar rezando. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 4Curar a quien llega
Martín atendió a enfermos de toda Lima sin preguntar de dónde venían. Españoles,
indios, negros y esclavos entraban por la misma puerta y recibían el mismo trato.
Señor, estrecha mi corazón menos y ensánchalo más. Que no clasifique a quien
necesita ayuda. Por intercesión de san Martín de Porres, dame manos que no
distingan. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 5Dar de lo que no sobra
Repartía la comida del convento, recogía limosnas para los pobres y fundó un
asilo para niños abandonados. No daba lo que le quedaba: daba lo que hacía falta
y confiaba en que llegara más.
Señor, suelta mis manos. Que la prudencia no me sirva de excusa para no dar nada.
Por intercesión de san Martín de Porres, dame generosidad sin cálculo. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 6Tratar bien a los animales
De Martín se cuenta que cuidaba perros, gatos y hasta los ratones del convento.
Puede parecer una anécdota menor y no lo es: la caridad que no desprecia a la
criatura más pequeña es la que tampoco desprecia a la persona más incómoda.
Señor, haz mi mirada más atenta y menos dura. Por intercesión de san Martín de
Porres, enséñame el respeto por todo lo que has creado. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 7La noche en oración
Después de servir todo el día, Martín pasaba buena parte de la noche rezando.
Nadie lo veía. De ahí salía todo lo demás.
Señor, que mi actividad no me sirva de coartada para no rezar. Dame un rato
contigo que no le quite nada a nadie. Por intercesión de san Martín de Porres,
sostén mi oración cuando esté cansado. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 8Soportar el desprecio sin devolverlo
A Martín lo llamaron mulato y perro por los pasillos de su propio convento, y
consta que respondía sin alterarse. No se defendió con razones: se defendió no
contestando.
Señor, cuando me humillen, guarda mi lengua. Que no confunda la mansedumbre con
la cobardía. Por intercesión de san Martín de Porres, dame paz cuando me falten
al respeto. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Día 9El santo que une lo que estaba separado
Murió el 3 de noviembre de 1639 y a su entierro acudió toda Lima, de los
esclavos al virrey. Fue canonizado por Juan XXIII en 1962 y es hoy patrono de la
justicia social y de la fraternidad entre los pueblos.
Señor, pongo delante de ti la intención con que empecé esta novena. Y te pido
además lo que san Martín consiguió sin proponérselo: que donde yo esté, la gente
se trate mejor. Por intercesión de san Martín de Porres, escúchame. Amén.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Al terminar
Oración de cierre
San Martín de Porres,
hermano de los pobres y de los enfermos,
patrono de quienes trabajan con las manos:
alcánzanos de Dios un corazón sencillo,
unas manos útiles
y la paz de quien no necesita que le reconozcan nada.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
La novena entera
El audio recoge la novena entera. Si vas por un día concreto, el texto de arriba está separado por días.
Cuándo se reza y cómo encaja con los difuntos
La fiesta de san Martín de Porres es el 3 de noviembre. Para que el noveno día caiga en la víspera, la novena empieza el 25 de octubre. Quien prefiera terminar el día de la fiesta empieza el 26.
Esas fechas tienen una consecuencia práctica que conviene prever: los días 7 y 8 de la novena caen el 1 y el 2 de noviembre, Todos los Santos y los Fieles Difuntos. Son dos jornadas con su propia liturgia y con mucha gente en el cementerio. No hay ningún conflicto en rezar las dos cosas, pero si se prefiere no solapar, lo habitual es empezar el 26 y terminar el día 3, o rezarla en otro momento del año.
En Perú la devoción es masiva y el 3 de noviembre es fiesta grande en Lima, con procesión desde el convento de Santo Domingo, donde se conservan sus restos. También es muy fuerte en toda América Latina, en Filipinas y entre la comunidad afroamericana de Estados Unidos.
Cada jornada lleva unos cinco minutos: oración de apertura, meditación del día y oración de cierre.
El santo de la escoba: de dónde viene y qué significa
Se le representa casi siempre con una escoba, y detrás hay una decisión suya.
Juan Martín de Porres Velázquez nació en Lima en 1579, hijo natural de Juan de Porres, hidalgo español de la orden de Alcántara, y de Ana Velázquez, mujer liberta de origen africano. Su padre no lo reconoció de inmediato, y durante años Martín y su hermana vivieron en una situación social que no era ni la de los españoles ni la de los esclavos.
A los quince años entró en el convento dominico de Nuestra Señora del Rosario de Lima, y pidió hacerlo como donado, el grado más bajo: quien sirve en la casa sin ser miembro de la comunidad. Las leyes de la época le impedían profesar como religioso por su condición racial, pero consta que, cuando después se le ofreció la posibilidad, tardó nueve años en aceptar ser hermano cooperador, y lo hizo por obediencia a su superior.
Ese es el sentido de la escoba. No es un detalle pintoresco: es que eligió el trabajo que nadie quería y lo convirtió en el centro de su santidad. Se le atribuye la frase de que barrer era lo suyo.
En el convento ejerció de enfermero y barbero, que en el siglo XVII incluía sangrías y cirugía menor. Atendió a enfermos de toda Lima sin distinguir españoles, indios, negros ni esclavos, en una sociedad rígidamente estratificada donde eso resultaba escandaloso. Repartía la comida del convento, recogía limosnas y fundó un asilo para niños abandonados y huérfanas.
Consta además que en su propio convento lo insultaron por su origen, y que no respondía.
El patronazgo de la justicia social y la canonización de 1962
Murió el 3 de noviembre de 1639. A su entierro acudió toda Lima, desde los esclavos hasta el virrey, lo que en aquella ciudad era en sí mismo una declaración.
Fue beatificado por Gregorio XVI en 1837 y canonizado por Juan XXIII el 6 de mayo de 1962. La fecha importa: fue en plena preparación del Concilio Vaticano II, y en el contexto del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Juan XXIII lo propuso explícitamente como modelo de fraternidad entre los pueblos y de igualdad racial, y desde entonces se le invoca como patrono de la justicia social, de la armonía entre las razas y de los peluqueros y barberos.
Hay una dimensión suya que las novenas suelen pasar por alto y que conviene mencionar: se cuenta que cuidaba de los animales del convento, perros, gatos y hasta los ratones, a los que en lugar de exterminar llevaba a un cobertizo. Parece una anécdota menor y no lo es. La caridad que no desprecia a la criatura más insignificante es la misma que no desprecia a la persona más incómoda, y en su caso las dos cosas van juntas.
No debe confundirse con san Martín de Tours, el soldado que partió su capa, cuya fiesta es el 11 de noviembre, ni con san Martín Caballero, que es la misma figura de Tours en su advocación popular mexicana. Son devociones distintas y con fechas distintas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo empieza la novena a san Martín de Porres?
¿Por qué se llama a san Martín de Porres el santo de la escoba?
¿Por qué es patrono de la justicia social?
¿Es lo mismo san Martín de Porres que san Martín Caballero?
Fuentes consultadas
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