De Oración
Novenas

Novena a la Virgen de Fátima

Lo que se pidió en Cova de Iria en 1917 cabe en tres cosas y ninguna es extraordinaria: rezar el rosario, ofrecer lo que ya duele y no dejarlo cuando llegue el cansancio. Alrededor ha crecido una literatura de secretos y catástrofes que la Iglesia no respalda. Esta novena va a lo que de verdad se dijo, y se reza del 4 al 12 de mayo.

Redacción de De OraciónPublicado el 19 oct 2026Revisado el 19 oct 20267 min de lectura✦ Fuentes litúrgicas citadas

Novena de nueve días a Nuestra Señora del Rosario de Fátima, cuyas apariciones a los tres pastorcillos ocurrieron en Portugal en 1917. Del 4 al 12 de mayo, víspera de su fiesta el 13.

Antes de empezar

Oración para todos los días

Nuestra Señora del Rosario de Fátima,
que te apareciste a tres niños que cuidaban ovejas
y les pediste tres cosas sencillas:
que rezaran, que ofrecieran lo que les costaba
y que no dejaran de hacerlo cuando se cansaran.

No pediste nada que yo no pueda hacer.
Alcánzame la constancia que me falta,
y la gracia que hoy te presento.

Oh Jesús mío, perdónanos,
líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas
y socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 1Tres niños y ninguna autoridad

El 13 de mayo de 1917, en Cova de Iria, cerca de Fátima, tres pastorcillos
dijeron haber visto a una señora vestida de blanco. Lucía dos Santos tenía diez
años y sus primos Francisco y Jacinta Marto, nueve y siete. Nadie les creyó, y
el alcalde llegó a encerrarlos para que se desdijeran.

Señor, tú hablas por donde nadie mira. Por intercesión de María, dame oídos para
lo que viene de abajo. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 2Rezar el rosario

Lo pidió en cada una de las seis apariciones, de mayo a octubre. No pidió
penitencias extraordinarias ni votos difíciles: pidió una oración que cualquiera
puede rezar andando.

Señor, dame constancia en lo sencillo, que es lo que de verdad me cuesta. Por
intercesión de María, pon el rosario en mis manos. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 3Ofrecer lo que ya duele

A los niños no se les pidió inventarse sacrificios, sino ofrecer los que ya
tenían: el calor, la sed, las burlas, el interrogatorio. Hay una diferencia
grande entre buscarse sufrimientos y dar sentido a los que vienen solos.

Señor, lo que hoy me pese, recíbelo. Por intercesión de María, enséñame a no
desperdiciar lo que duele. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 4Los dos pequeños

Francisco y Jacinta murieron muy pronto, en la pandemia de gripe de 1918 y 1920,
con diez y nueve años. Fueron canonizados en 2017, cien años después de las
apariciones, por el papa Francisco, en el propio santuario de Fátima.

Señor, te encomiendo a los niños enfermos y a sus padres. Por intercesión de
María, sostén a quien vela a un hijo. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 5Lucía, la que se quedó

Lucía vivió hasta 2005, casi noventa y ocho años, casi todos de clausura en el
Carmelo de Coímbra. Fue quien escribió las memorias de las que procede casi todo
lo que sabemos, y quien cargó durante décadas con la responsabilidad de un
mensaje que no era suyo.

Señor, dame perseverancia para lo largo, que es más difícil que el arranque. Por
intercesión de María, sostén a los que llevan años en lo mismo. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 6El 13 de octubre

En la última aparición, con decenas de miles de personas en el campo bajo la
lluvia, se produjo el fenómeno que la gente describió como un sol que giraba y
parecía caer. La Iglesia aprobó la devoción en 1930, tras años de examen.

Señor, no me dejes buscar prodigios en lugar de buscarte a ti. Por intercesión
de María, dame fe que no necesite espectáculo. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 7La paz, que era el fondo del mensaje

Todo esto ocurría en 1917, en plena Primera Guerra Mundial. Lo que se pidió
tenía que ver con eso: conversión y oración por la paz. No era un mensaje
privado para tres niños, era para un continente que se estaba destrozando.

Señor, pongo delante de ti las guerras de ahora, con sus nombres. Por
intercesión de María, Reina de la Paz, intercede. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 8Lo que no hay que hacer con Fátima

Conviene decirlo: alrededor de Fátima ha crecido una literatura de secretos,
fechas y catástrofes que la Iglesia no respalda. El tercer secreto fue publicado
íntegro en el año 2000. El mensaje central es el de siempre, y no tiene nada de
esotérico.

Señor, líbrame de la curiosidad que sustituye a la conversión. Por intercesión
de María, dame sencillez. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Día 9Mi intención

Llego al noveno día con lo mismo con que empecé.

Señor, te lo presento otra vez, y además te pido lo que allí se pidió: que haya
paz donde yo vivo, empezando por mi casa y por mi carácter. Por intercesión de
Nuestra Señora del Rosario de Fátima, escúchame. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Al terminar

Oración de cierre

Nuestra Señora de Fátima,
que no pediste nada imposible
sino rezar, ofrecer y no cansarse:
alcánzanos esas tres cosas,
y la paz que entonces pediste
y que seguimos necesitando igual.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

La novena entera

Audio narrado

El audio recoge la novena entera. Si vas por un día concreto, el texto de arriba está separado por días.

Cuándo se reza y las dos fechas del calendario

La memoria de Nuestra Señora de Fátima es el 13 de mayo, aniversario de la primera aparición. Para que el noveno día caiga en la víspera, la novena empieza el 4 de mayo. Quien prefiera terminar el día de la fiesta empieza el 5.

Hay una segunda fecha que mucha gente marca: el 13 de octubre, aniversario de la última aparición y del fenómeno que la multitud describió como un sol que giraba. En el santuario de Fátima las dos son grandes peregrinaciones, y en algunos lugares se reza también una novena en octubre.

De hecho hubo seis apariciones, todas en día 13, de mayo a octubre de 1917, con una excepción: la de agosto se retrasó al 19 porque el 13 los niños estaban detenidos por orden del administrador del concejo, que quiso obligarlos a desdecirse.

Cada jornada lleva unos cinco minutos: oración de apertura, meditación del día y oración de cierre.

Los tres pastorcillos y qué fue de cada uno

Los videntes eran tres niños que cuidaban ovejas: Lucía dos Santos, de diez años, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de nueve y siete.

Francisco y Jacinta murieron muy pronto, en la pandemia de gripe de 1918: él en 1919, con diez años, y ella en 1920, con nueve. Fueron canonizados el 13 de mayo de 2017 por el papa Francisco, en el propio santuario, durante el centenario de las apariciones. Son de los santos no mártires más jóvenes de la Iglesia.

Lucía vivió hasta 2005, casi noventa y ocho años, casi todos en clausura: primero con las Doroteas y después en el Carmelo de Coímbra. Es quien escribió las memorias de las que procede prácticamente todo lo que se sabe de las apariciones, y quien cargó durante décadas con la responsabilidad de un mensaje que no era suyo.

El contexto importa para entender qué se pidió: 1917, en plena Primera Guerra Mundial. Lo que se encomendó tenía que ver con eso, conversión y oración por la paz. No era un mensaje privado para tres niños, era para un continente que se estaba destrozando.

Los secretos, y qué dice de verdad la Iglesia

Conviene tratar esto de frente, porque alrededor de Fátima ha crecido una industria de profecías y fechas que no se sostiene.

Los llamados tres secretos son partes del relato que Lucía escribió en sus memorias. El tercero, el que alimentó décadas de especulación, fue publicado íntegro por la Santa Sede en junio del año 2000, junto con un comentario teológico del entonces cardenal Ratzinger. Está disponible públicamente y cualquiera puede leerlo.

Dos cosas que conviene tener claras:

La Iglesia aprobó la devoción en 1930, tras trece años de investigación del obispo de Leiria. Y aun así, Fátima pertenece a lo que se llama revelación privada: ni siquiera las aprobadas obligan en conciencia como la fe pública, y la Iglesia nunca las ha presentado como condición para salvarse ni como clave para predecir acontecimientos.

De manera que cualquier texto que anuncie fechas, catástrofes concretas o un supuesto cuarto secreto oculto no tiene respaldo. El mensaje central es el de siempre y no tiene nada de esotérico: rezar, convertirse y ofrecer. La fórmula que los niños aprendieron para añadir entre las decenas del rosario, «Oh Jesús mío, perdónanos», es un buen resumen de todo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo empieza la novena a la Virgen de Fátima?
El 4 de mayo, para que el noveno día caiga el 12, víspera de su memoria el 13. Quien prefiera terminar el día de la fiesta puede empezar el 5. Muchos rezan también una novena en octubre, hasta el 13, aniversario de la última aparición.
¿Quiénes fueron los tres pastorcillos de Fátima?
Lucía dos Santos, de diez años, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de nueve y siete. Francisco y Jacinta murieron en la pandemia de gripe de 1918 y fueron canonizados en 2017 por el papa Francisco. Lucía vivió hasta 2005, casi toda su vida en clausura, y escribió las memorias de las que procede lo que se sabe.
¿Qué pasa con el tercer secreto de Fátima?
Fue publicado íntegro por la Santa Sede en junio del año 2000, con un comentario teológico del entonces cardenal Ratzinger. Es público y cualquiera puede leerlo. Los textos que anuncian fechas, catástrofes concretas o un supuesto cuarto secreto oculto no tienen respaldo de la Iglesia.
¿Qué se pidió exactamente en Fátima?
Tres cosas sencillas: rezar el rosario, ofrecer los sacrificios que la vida ya trae y perseverar. Todo ello orientado a la conversión y a la paz, en el contexto de la Primera Guerra Mundial. La Iglesia aprobó la devoción en 1930, aunque Fátima sigue siendo revelación privada y no obliga en conciencia como la fe pública.

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Puedes encenderla en silencio o escribir tu intención. Es gratis y siempre lo será.

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