Novena de Navidad
La Novena de Navidad, que en Colombia se llama Novena de Aguinaldos, se reza del 16 al 24 de diciembre y es probablemente la oración doméstica más multitudinaria del mundo hispano. No se reza en la iglesia sino en casa, en familia y con ruido, alternando las oraciones con villancicos. Aquí está el texto completo: la oración de todos los días, las oraciones a la Virgen y a san José, las nueve consideraciones, los gozos y la oración final al Niño Jesús.
Texto de la Novena del Niño Dios atribuida a fray Fernando de Jesús Larrea (s. XVIII) y aprobada en 1910 por el arzobispo de Bogotá, Bernardo Herrera Restrepo. Se reza del 16 al 24 de diciembre.
Antes de empezar
Oración para todos los días
Benignísimo Dios de infinita caridad, que nos has amado tanto y que nos diste en tu Hijo la mejor prenda de tu amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio: yo, en nombre de todos los mortales, te doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.
En retorno de él, te ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de tu Hijo humanado, y te suplico por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido y con tal desprecio de todo lo terreno, que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.
Oración a la Santísima Virgen (todos los días)
Soberana María, que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad mereciste que todo un Dios te escogiera para Madre suya: te suplico que tú misma prepares y dispongas mi alma y la de todos los que en este tiempo hagan esta novena, para el nacimiento espiritual de tu adorado Hijo.
Oh dulcísima Madre, comunícame algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardaste tú, para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
Se rezan tres avemarías.
Oración a San José (todos los días)
Oh Santísimo José, esposo de María y padre putativo de Jesús: infinitas gracias doy a Dios porque te escogió para tan altos ministerios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza.
Te ruego, por el amor que le tuviste al Divino Niño, me abrases en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.
Se rezan un padrenuestro, un avemaría y un gloria.
Día 1(16 de diciembre)
Dios decide venir al mundo y no elige el modo que cualquiera habría elegido. No nace en Roma ni en Jerusalén, sino en un pueblo de las afueras. No en una casa, sino donde se guardan los animales. El primer gesto del Dios que se hace hombre es hacerse pequeño.
Señor, enséñame a no despreciar lo pequeño de mi vida, porque ahí es exactamente donde tú quisiste nacer.
Día 2(17 de diciembre)
María dijo que sí sin saber lo que venía después. No le explicaron el censo, ni el viaje, ni las puertas cerradas en Belén, ni la huida a Egipto. Le pidieron una confianza, no un plan.
Señor, dame decir que sí a lo que me pides hoy, aunque no vea lo que hay detrás de la siguiente curva.
Día 3(18 de diciembre)
José aparece poco y habla nunca. En todo el Evangelio no se recoge una sola palabra suya. Lo que sí se recoge son sus decisiones: proteger a María cuando pudo repudiarla, levantarse de noche y marcharse a Egipto, volver cuando tocaba.
Señor, que mi fe se note más en lo que hago que en lo que digo.
Día 4(19 de diciembre)
No hubo sitio para ellos en el mesón. Belén estaba llena de gente que había ido a lo suyo, al censo, a sus asuntos, y nadie hizo hueco. Dios llegó y no lo esperaba nadie.
Señor, que no esté tan ocupado que no te quede sitio. Hazme capaz de parar cuando llames.
Día 5(20 de diciembre)
Los primeros en enterarse fueron unos pastores, que eran gente de mala fama y peor oficio, a quienes no se admitía como testigos en un juicio. A ellos se les anunció primero. La noticia empezó por abajo.
Señor, que no mida a nadie por lo que aparenta, porque tú empezaste por los que todos daban por perdidos.
Día 6(21 de diciembre)
Los magos venían de lejos y llegaron tarde, preguntando por el camino. No eran del pueblo elegido ni sabían las Escrituras. Traían lo que tenían y lo dejaron en el suelo de un establo.
Señor, acepta lo que traigo, que es poco y llega tarde, como lo de ellos.
Día 7(22 de diciembre)
En el pesebre hay una familia en apuros: lejos de casa, sin alojamiento, con un recién nacido y a punto de tener que huir. La Sagrada Familia no fue una familia tranquila.
Señor, bendice a mi familia con sus tensiones y sus asuntos sin resolver. No te pido una familia perfecta, te pido que estés en la que tengo.
Día 8(23 de diciembre)
Faltan horas. La novena se ha ido rezando entre villancicos, buñuelos y gente que entra y sale, y así es como debe ser: esta oración nació para rezarse en casa, en voz alta y con ruido, no en silencio y a solas.
Señor, gracias por los que rezan conmigo estos días, y acuérdate de los que este año faltan en la mesa.
Día 9(24 de diciembre)
Hoy nace. Lo que durante ocho días se ha pedido, hoy se recibe. Y lo que se recibe no es una idea ni una fecha del calendario: es alguien que decidió venir a quedarse.
Señor, ven a mi casa esta noche. No he preparado gran cosa, pero la puerta está abierta.
Al terminar
Gozos
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!
Oh Sabiduría suma del Dios soberano,
que a infantil alcance te rebajas sacro:
oh Divino Niño, ven para enseñarnos
la prudencia que hace verdaderos sabios.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!
Oh Adonai potente, que a Moisés hablando,
de Israel al pueblo diste los mandatos:
ven prontamente para rescatarnos,
y que un niño débil muestre fuerte el brazo.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!
Oh raíz sagrada de Jesé, que en lo alto
presenta a los pueblos tu fragante nardo:
ven, y de la muerte líbranos del caos,
tú que eres la vida, ven a acompañarnos.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!
Llave de David que abre al desterrado
las cerradas puertas del regio palacio:
sácanos, oh Niño, con tu blanca mano,
de la cárcel triste que labró el pecado.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!
Oh lumbre de Oriente, sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas tu esplendor veamos:
ven a disipar la noche del pecado
y del alma enferma sana los quebrantos.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!
Oh Rey de las gentes, por quien suspiramos,
piedra fundamental de este edificio santo:
ven y da al hombre que formó tu mano
la salud perdida, de tu amor el pacto.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!
Oh Emmanuel, Rey y Legislador,
esperanza y guía del pueblo escogido:
ven a darnos vida, ven a redimirnos,
ven, Señor, y sálvanos, que en ti confiamos.
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
¡ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto!
Oración al Niño Jesús
Acuérdate, oh dulcísimo Niño Jesús, que dijiste a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos tus devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: «Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado».
Llenos de confianza en ti, oh Jesús, que eres la misma verdad, venimos a exponerte toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada.
Concédenos, por los méritos infinitos de tu encarnación y de tu infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto.
Nos entregamos a ti, oh Niño omnipotente, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de tu divina promesa acogerás y despacharás favorablemente nuestra súplica. Amén.
Se rezan tres glorias.
La novena entera
Los nueve días seguidos. Para escuchar solo el día que te toca, usa el botón que hay debajo de cada día.
Cuándo se reza y en qué orden va cada parte
La novena se reza del 16 al 24 de diciembre, nueve días que terminan en la Nochebuena. No depende del calendario litúrgico de Adviento ni se mueve de un año a otro: siempre son esas fechas.
El orden de cada jornada es fijo y conviene tenerlo claro, porque es lo que más se pregunta:
Primero, la oración para todos los días, que empieza «Benignísimo Dios de infinita caridad» y es la misma las nueve jornadas. Después la oración a la Santísima Virgen, seguida de tres avemarías. A continuación la oración a san José, seguida de un padrenuestro, un avemaría y un gloria. Luego se lee la consideración del día que toca, que es lo único que cambia de una jornada a otra. Y se cierra con los gozos, que se cantan, y con la oración al Niño Jesús seguida de tres glorias.
Entre medias se cantan villancicos, y ahí ya no hay norma: cada familia mete los suyos. En Colombia y Venezuela lo habitual es que la novena vaya rotando de casa en casa, que el niño más pequeño lea la consideración y que al terminar haya buñuelos, natilla o hallacas. Es una oración pensada para hacerse en grupo y en voz alta.
No pasa nada si se falta un día ni si se empieza tarde. Se retoma donde se dejó.
Novena de Navidad y Novena de Aguinaldos: son la misma
Las dos expresiones designan exactamente el mismo texto y la misma costumbre. «Novena de Aguinaldos» es el nombre colombiano, y «Novena de Navidad» el más general en el resto del mundo hispano. En sus primeras ediciones se publicó como «Novena del Niño Dios».
Lo de «aguinaldos» viene de la costumbre de acompañar la novena con regalos y dulces, el aguinaldo, que se repartían al terminar cada jornada. En algunos sitios se llama así también a los villancicos que se cantan entre oración y oración.
La autoría se atribuye a fray Fernando de Jesús Larrea, un franciscano nacido en Quito y ordenado sacerdote en 1725, que la escribió a petición de una señora de la época. Los gozos, que es la parte que la gente se sabe de memoria, se añadieron después y la tradición los atribuye a sor María Ignacia, religiosa del convento de La Enseñanza de Bogotá.
Según la Conferencia Episcopal de Colombia, el texto recibió la aprobación oficial del arzobispo de Bogotá, Bernardo Herrera Restrepo, en 1910. Esa edición es la base de las versiones que circulan hoy, que difieren entre sí en detalles menores de redacción y en la extensión de las consideraciones.
Los gozos son las antífonas de la O, y casi nadie lo sabe
«Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto». Es la parte más querida de la novena y la que se canta, y detrás tiene una historia litúrgica que rara vez se cuenta.
Las estrofas de los gozos no son invención devocional suelta. Son una versificación en castellano de las siete grandes antífonas de Adviento, conocidas como las antífonas de la O porque todas empiezan con esa exclamación. La liturgia romana las canta en las vísperas del 17 al 23 de diciembre, justo los días en que se está rezando la novena.
Basta ponerlas al lado para verlo. «Oh Sabiduría suma del Dios soberano» es la O Sapientia. «Oh Adonai potente, que a Moisés hablando» es la O Adonai. «Oh raíz sagrada de Jesé» es la O Radix Iesse. «Llave de David que abre al desterrado» es la O Clavis David. «Oh lumbre de Oriente, sol de eternos rayos» es la O Oriens. «Oh Rey de las gentes» es la O Rex Gentium. Y la última, «Oh Emmanuel», es la O Emmanuel del 23 de diciembre.
Es decir: millones de familias cantan en su casa, sin saberlo, el mismo texto que los monasterios llevan cantando en latín desde al menos el siglo VIII. La novena popular y la liturgia oficial resultaron ser la misma oración en dos idiomas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo empieza la Novena de Navidad?
¿Es lo mismo la Novena de Navidad que la Novena de Aguinaldos?
¿En qué orden se rezan las oraciones cada día?
¿Quién escribió la Novena de Navidad?
¿Por qué los gozos hablan de Adonai, la raíz de Jesé y la llave de David?
Fuentes consultadas
- • Conferencia Episcopal de Colombia: origen y aprobación de la Novena del Niño Dios
- • El Tiempo: Novena de Aguinaldos, oraciones completas para todos los días
- • Liturgia de las Horas: antífonas mayores de Adviento (17-23 de diciembre)
- • Catecismo de la Iglesia Católica, n. 522-526 (la Encarnación y el tiempo de Adviento)
Enciende tu vela
Puedes encenderla en silencio o escribir tu intención. Es gratis y siempre lo será.