Oración de Adviento
El Adviento son cuatro semanas para hacer una sola cosa, esperar, que es justo lo que peor sabemos hacer. Esta página tiene la oración del tiempo y las cuatro bendiciones de la corona, una por domingo, con la fecha exacta de cada una este año.
Oración para el tiempo de Adviento, pensada para rezarse a diario durante las cuatro semanas de preparación
Ven, Señor, no tardes.
Ven a una casa que no está preparada,
a un año que no ha salido como esperábamos,
a un corazón que se ha acostumbrado a vivir sin ti.
Enséñanos a esperar,
que es lo único que se nos pide en estas cuatro semanas
y lo que peor sabemos hacer.
Que no llenemos el tiempo de ruido
para no notar que falta algo.
Que no confundamos los preparativos
con la preparación.
Despiértanos cuando nos venza la costumbre.
Haz derechos nuestros caminos torcidos
y rebaja lo que en nosotros se ha levantado demasiado.
Danos la vigilancia del que sabe que vas a venir
y la paciencia del que no sabe cuándo.
María, mujer de la espera,
tú supiste llevar nueve meses de silencio
sin dejar de creer lo que te habían dicho:
enséñanos a esperar como esperaste tú.
Ven, Señor Jesús.
Amén.
Cuándo empieza el Adviento y por qué cambia cada año
El Adviento empieza el cuarto domingo antes de Navidad, y por eso la fecha se mueve. No es un cálculo complicado: se busca el domingo anterior al 25 de diciembre, que será el cuarto domingo de Adviento, y se cuentan tres semanas hacia atrás.
En 2026, el Adviento empieza el domingo 29 de noviembre. Navidad cae en viernes, así que el cuarto domingo es el 20 de diciembre y la cuarta semana queda recortada a cinco días. Ese detalle importa para la corona: la cuarta vela se enciende el día 20 y acompaña solo hasta el 24.
El Adviento marca además el comienzo del año litúrgico. El primer domingo de Adviento es el día uno del calendario de la Iglesia, no el 1 de enero, y es cuando cambia el ciclo de lecturas.
Tiene dos mitades con tono distinto, y conviene saberlo porque explica las lecturas: hasta el 16 de diciembre se mira a la venida última de Cristo, con un acento de vigilancia; del 17 al 24 se mira ya al nacimiento, y es cuando aparecen las antífonas mayores, las que empiezan por «oh».
La corona de Adviento: las cuatro velas, una por domingo
La corona es una rama circular verde con cuatro velas, tres violetas y una rosa. Se enciende una cada domingo, acumulando: el primer domingo una, el segundo dos, y así hasta las cuatro. En 2026 las fechas son el 29 de noviembre, el 6, el 13 y el 20 de diciembre.
Primera vela, el 29 de noviembre. Señor, enciende esta luz en nuestra casa y despiértanos de la costumbre. Que te esperemos de verdad y no solo de palabra. Amén.
Segunda vela, el 6 de diciembre. Señor, endereza lo que en nosotros está torcido y allana el camino por donde quieras venir. Danos ganas de empezar otra vez. Amén.
Tercera vela, el 13 de diciembre. Esta es la vela rosa, del domingo Gaudete, el del «alegraos». Señor, ya estás cerca. Danos la alegría que no depende de que todo salga bien. Amén.
Cuarta vela, el 20 de diciembre. Señor, como María, que esperó sin saber cómo: danos la paciencia de los últimos días. Ven, no tardes. Amén.
El color violeta es el del tiempo de espera y de preparación, el mismo de la Cuaresma, aunque el Adviento no es un tiempo penitencial en el mismo sentido. La vela rosa del tercer domingo señala que la espera ya se está acabando: es una pausa de alegría en medio del violeta. El verde de la rama representa la vida que no se interrumpe, y el círculo, que no tiene principio ni fin, el tiempo de Dios.
Qué hacer con estas cuatro semanas, en la práctica
La tentación del Adviento es llenarlo de preparativos y confundirlos con la preparación. Compras, cenas de empresa, viajes, y el 24 por la noche llega uno agotado sin haber hecho nada de lo que el tiempo pedía.
Tres cosas sencillas que caben en cualquier agenda:
Una lectura corta al día. Las lecturas del Adviento son de las mejores del año: Isaías durante la primera parte, y los relatos de la anunciación y la visitación en la segunda. Cinco minutos.
Las antífonas mayores, del 17 al 23. Son siete invocaciones brevísimas que la liturgia reserva para la última semana, cada una con un título distinto del Mesías. Dan a esos días un carácter propio que se nota.
La corona, aunque sea mal. Encender una vela el domingo con la familia alrededor cuesta dos minutos y es lo que los niños recuerdan después. No hace falta una corona de florista: una rama, cuatro velas y un plato.
Quien quiera algo más estructurado para la recta final tiene la novena de Navidad, del 16 al 24 de diciembre, que encaja exactamente con la segunda mitad del Adviento.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo empieza el Adviento en 2026?
¿Qué se reza al encender cada vela de la corona de Adviento?
¿Por qué una vela de la corona de Adviento es rosa?
¿Es el Adviento un tiempo de penitencia como la Cuaresma?
Fuentes consultadas
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