Oración de Navidad
En Nochebuena mucha gente quiere rezar algo antes de cenar y no sabe qué. No hace falta nada largo: la tradición tiene oraciones breves para cada momento concreto, bendecir la mesa, ponerse ante el belén, empezar la mañana del 25. Aquí están las tres, con lo que conviene saber de cada una.
Oración para la noche de Navidad, pensada para rezarse en familia antes de la cena del 24 de diciembre
Señor Jesús,
que quisiste nacer pobre en un establo
para que nadie se sintiera indigno de acercarse a ti:
ven esta noche a nuestra casa.
Siéntate a esta mesa con nosotros.
Bendice el pan que compartimos
y a los que lo comparten.
Acuérdate de los que faltan:
de los que están lejos y querrían estar,
de los que ya no pueden volver,
de los que se fueron enfadados y todavía no han llamado.
Acuérdate de los que esta noche cenan solos,
de los que no tienen mesa
y de los que la tienen puesta para alguien que no vendrá.
Danos la alegría sencilla de los pastores,
que no entendieron nada y fueron corriendo.
Y danos el silencio de María,
que lo guardaba todo en su corazón.
Que mañana, cuando se recojan los platos,
quede algo de esta paz en esta casa.
Gloria a Dios en el cielo
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Amén.
Oración para bendecir la mesa en Nochebuena
Es la más pedida de las tres, y la que más corta conviene que sea: se reza de pie, con todos ya sentándose, y nadie quiere que se enfríe la cena.
Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que vamos a tomar. Bendice las manos que los han preparado y a cada uno de los que estamos en esta mesa. Acuérdate de los que faltan y de los que esta noche cenan solos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Si hay niños, funciona mejor que la diga uno de ellos. Y si la familia no tiene costumbre de rezar, basta con un momento de silencio y la señal de la cruz: la bendición de la mesa no exige fórmula fija, y el Bendicional deja margen para adaptarla.
En muchas casas se añade aquí el gesto de dejar una silla o un cubierto de más, por el que no está. No es una norma litúrgica, es una costumbre doméstica, y es de las que más se recuerdan después.
Oración ante el belén y la bendición del Niño
Poner el belén es una devoción con autor conocido: la primera representación del nacimiento la organizó san Francisco de Asís en Greccio, en 1223, con un pesebre, un buey y un asno, para que la gente viera con los ojos lo que escuchaba en el Evangelio. De ahí viene todo lo demás, incluidos los belenes de las casas.
La costumbre más extendida es dejar el pesebre vacío hasta la noche del 24 y colocar la figura del Niño después de la cena, o al volver de la misa del gallo. En ese momento se reza algo breve delante de él:
Niño Jesús, que quisiste nacer pobre y pequeño para que nadie te tuviera miedo: ven a nacer en esta casa. Bendice a los que viven en ella y a los que esta noche nos recuerdan. Enséñanos a hacer sitio a quien llega. Amén.
Los Reyes Magos no se ponen todavía: se van acercando hasta llegar al belén el 6 de enero, que es el día de la Epifanía. Es un detalle que los niños suelen defender con más rigor que los adultos.
Quien quiera algo más amplio para estos días tiene la novena de Navidad o novena de Aguinaldos, que se reza del 16 al 24 de diciembre y es la devoción propia de la preparación, muy arraigada en Colombia y en toda América Latina.
Qué se reza cada día: del 24 al 25 y hasta la Epifanía
Conviene distinguir tres cosas que se mezclan a menudo.
La Nochebuena, el 24. Es víspera. Litúrgicamente el día grande empieza con la misa de medianoche, la misa del gallo, cuyo nombre viene de que se celebraba ad galli cantum, al canto del gallo. Antes de eso, lo propio de la casa es la bendición de la mesa y el belén.
La Navidad, el 25. Es solemnidad, una de las mayores del año, y el Misal prevé tres misas distintas: la de medianoche, la de la aurora y la del día. La oración de la mañana del 25 suele ser de acción de gracias, no de petición.
Lo que viene después. La Navidad no acaba el 26. El tiempo de Navidad se extiende hasta el Bautismo del Señor, en enero, y por el camino quedan la fiesta de la Sagrada Familia, el 1 de enero con santa María Madre de Dios, y la Epifanía el 6. Los belenes se retiran al final de ese tiempo, no el día 26.
Y una precisión que se pregunta mucho: el 25 de diciembre no es la fecha histórica del nacimiento, que no se conoce. La fecha se fijó en Roma en el siglo IV, y el motivo más aceptado es su relación con el solsticio y con la celebración de la luz que vence a la noche. No saber el día exacto no cambia nada de lo que se celebra.
Preguntas frecuentes
¿Qué oración se reza antes de la cena de Nochebuena?
¿Cuándo se pone el Niño Jesús en el belén?
¿Es lo mismo la oración de Navidad que la novena de Navidad?
¿Por qué se celebra la Navidad el 25 de diciembre?
Fuentes consultadas
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