Oración al Cura Brochero
José Gabriel del Rosario Brochero fue el primer santo nacido en Argentina. Un cura de las sierras cordobesas que viajó a caballo durante décadas por caminos de tierra para llevar los sacramentos a miles de personas que nunca habían tenido acceso a un sacerdote. Contrajo la lepra de sus feligreses y terminó ciego. Lo canonizó el papa Francisco en 2016.
Oración al Cura Brochero, primer santo nacido en Argentina (canonizado el 16 de octubre de 2016)
Señor Jesucristo,
que elegiste al padre José Gabriel del Rosario Brochero
para anunciar tu Evangelio a los pobres
de las sierras y valles de Córdoba.
Tú que lo hiciste caminar por senderos de polvo y de piedra,
a caballo y a pie, bajo el sol inclemente y bajo la lluvia,
para ir a buscar a las ovejas alejadas del redil;
tú que lo uniste a ti en la lepra y en la vejez
para que comprendiera más hondo el misterio de tu Cruz:
por su intercesión, concédenos la gracia que te pedimos
con la misma confianza sencilla con que él se acercaba a ti.
Haznos capaces, como él,
de ponernos en marcha hacia quien está lejos,
de cargar con la fragilidad de los más pobres
y de poner en tus manos todo lo que somos.
Amén.
Quién fue el Cura Brochero
José Gabriel del Rosario Brochero nació en 1840 en Villa Santa Rosa, Córdoba, Argentina. Ordenado sacerdote en 1866, fue destinado al curato de San Alberto, una región montañosa de las sierras cordobesas con poca comunicación y población muy dispersa. Durante los 36 años de su ministerio allí, construyó casas de ejercicios espirituales, escuelas, caminos y capillas en lugares donde no existía nada.
Su método era simple: no esperar a que la gente viniera a él, sino ir él a buscarla. Viajaba a mula por los cerros para encontrar a personas alejadas de cualquier práctica religiosa, les ofrecía los sacramentos y los convenía para que hicieran los ejercicios espirituales de san Ignacio. Se calcula que llevó a más de 40.000 personas a ejercicios espirituales durante su vida.
La lepra: el precio de su entrega
En 1879 Brochero contrajo la lepra al atender a un feligrés enfermo. La enfermedad avanzó lentamente durante décadas. Perdió los dedos, la vista, el olfato. Continuó trabajando lo que pudo y murió en 1914, completamente ciego y desfigurado por la enfermedad, en la pequeña localidad que hoy lleva su nombre: Villa Cura Brochero.
La lepra no fue un accidente en su historia: fue, para quienes lo conocieron, el signo más claro de una vida entregada hasta el final. No escapó, no se retiró. Siguió siendo el cura de su gente hasta que el cuerpo no le dio más.
Canonización por el papa Francisco
Brochero fue beatificado por Benedicto XVI en 2013 y canonizado por el papa Francisco el 16 de octubre de 2016 en la Plaza de San Pedro, junto a otros seis santos. Francisco, argentino como Brochero, ya lo había mencionado en varias ocasiones como modelo de sacerdote: un hombre que «huele a oveja», que conoce por su nombre a los más pobres y que no espera que vengan a él.
Es el primer santo nacido en Argentina y el primero de la región de Córdoba. Su fiesta se celebra el 16 de marzo.
Cuándo se invoca al Cura Brochero
La devoción al Cura Brochero es especialmente intensa en Argentina, sobre todo en la provincia de Córdoba. Se le invoca habitualmente en situaciones de trabajo pastoral, vocaciones religiosas, misiones en zonas alejadas y también en peticiones de personas que se sienten alejadas de la Iglesia o de Dios y buscan acercarse de nuevo.
Su fiesta litúrgica es el 16 de marzo. También hay devoción especial el 16 de octubre, aniversario de su canonización.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue el Cura Brochero?
¿Cuándo es la fiesta del Cura Brochero?
¿Es san Brochero o beato Brochero?
¿Para qué se le pide al Cura Brochero?
Fuentes consultadas
- • Bula de canonización de José Gabriel del Rosario Brochero, Ciudad del Vaticano, 16 de octubre de 2016
- • Conferencia Episcopal Argentina: hagiografía oficial del Cura Brochero
- • Papa Francisco, homilía en la canonización del Cura Brochero, 16 de octubre de 2016
- • Catecismo de la Iglesia Católica §2179: la comunidad parroquial como lugar de evangelización
Enciende tu vela
Puedes encenderla en silencio o escribir tu intención. Es gratis y siempre lo será.