El Padre Nuestro
La oración que el propio Jesús enseñó a sus discípulos cuando le pidieron «enséñanos a orar» (Lucas 11, 1). Es la oración más universal del cristianismo: la rezan católicos, ortodoxos y protestantes, desde hace dos mil años, en todas las lenguas del mundo.
Padre Nuestro — versión católica oficial
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
El origen bíblico: Jesús enseña a rezar
El Padre Nuestro aparece en dos lugares del Nuevo Testamento. En Mateo 6, 9-13, dentro del Sermón del Monte, Jesús enseña a sus discípulos cómo rezar y les da esta oración como modelo. En Lucas 11, 1-4, los discípulos le piden «Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos», y Jesús responde pronunciando una versión ligeramente más breve de esta misma oración.
La versión más extensa (la de Mateo) es la que la Iglesia recoge en el Misal y reza en la liturgia. Es la más conocida y rezada también en la piedad personal.
El texto original está en arameo —la lengua que Jesús hablaba con sus discípulos— aunque llegó a nosotros a través del griego del Nuevo Testamento. Las reconstrucciones del Padre Nuestro en arameo (comenzando con «Abwûn d'bwaschmâja») son objeto de estudio histórico pero no tienen uso litúrgico: la Iglesia reza el Padre Nuestro en las lenguas vivas.
Las siete peticiones
El Padre Nuestro está estructurado en siete peticiones, divididas en dos bloques. Las tres primeras se dirigen a Dios pidiendo que Dios sea Dios en plenitud:
- Santificado sea tu nombre. que el nombre de Dios sea reconocido como santo en toda la creación.
- Venga a nosotros tu reino. que el reinado de Dios —de justicia, paz y amor— se establezca entre los hombres.
- Hágase tu voluntad. que el plan de Dios se cumpla en nuestras vidas y en el mundo.
- Danos hoy nuestro pan de cada día. lo necesario para vivir: alimento material y espiritual.
- Perdona nuestras ofensas…. pedimos perdón vinculándonos a perdonar nosotros también a los demás. Es la única petición condicional.
- No nos dejes caer en la tentación. que Dios no permita que las pruebas nos superen.
- Líbranos del mal. petición final contra todo mal, especialmente contra el Maligno.
Por qué rezarlo todos los días
La tradición católica —desde Tertuliano y San Agustín hasta nuestros días— ha considerado el Padre Nuestro como la oración perfecta. Santa Teresa de Ávila escribió: «Todo lo que podemos pedir a Dios está contenido en esta oración.»
Reza el Padre Nuestro al menos una vez al día, aunque sea la única oración que reces. Es suficiente. Si lo rezas con atención —entrando cada mañana en sus siete peticiones una por una— la vida espiritual se sostiene.
La Iglesia lo reza:
• En la Misa, antes de la comunión, como oración común de todos los fieles. • En el rosario, al inicio de cada decena. • En la Liturgia de las Horas, tres veces al día (laudes, vísperas, completas). • En los sacramentos del bautismo, matrimonio y unción de enfermos. • En privado, como oración de la mañana y de la noche en millones de hogares.
No existe un católico que no sepa el Padre Nuestro. Es, literalmente, la primera oración que se aprende en la vida cristiana — y, según los santos, la última que se debería rezar antes de morir.
Preguntas frecuentes
¿Cómo es la oración del Padre Nuestro completo?
¿Cómo rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria?
¿Cuál es la oración más poderosa y milagrosa?
¿Qué hay que rezar antes de dormir?
Fuentes consultadas
- • Mateo 6, 9-13 — Jesús enseña el Padre Nuestro en el Sermón del Monte
- • Lucas 11, 1-4 — Versión breve del Padre Nuestro
- • Catecismo de la Iglesia Católica §§2759-2865 (Cuarta parte: la oración. El Padre Nuestro)
- • Santa Teresa de Ávila, Camino de Perfección, cap. 27-42 (comentario al Padre Nuestro)