De Oración
Oraciones básicas

El Ave María

La oración mariana por excelencia. Une dos saludos del Evangelio —el del ángel Gabriel a María y el de Isabel en la Visitación— con la súplica de la Iglesia a María como Madre de Dios. Es la oración más rezada del cristianismo después del Padre Nuestro.

Redacción de De OraciónPublicado el 27 abr 2026Revisado el 27 abr 20264 min de lectura✦ Fuentes litúrgicas citadas

Ave María — versión católica oficial

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo;
bendita Tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.
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El doble origen bíblico

El Ave María es, en su primera mitad, una oración hecha enteramente de palabras del Evangelio. Une dos escenas distintas del primer capítulo de Lucas, ambas protagonizadas por María.

La primera frase —«Dios te salve, llena eres de gracia, el Señor es contigo»— recoge el saludo del ángel Gabriel a María en Nazaret, en el momento de la Anunciación (Lucas 1, 28). Es la primera vez en la Biblia que un mensajero del cielo se dirige a un ser humano llamándolo «llena de gracia», una expresión que la tradición ha leído como anuncio de la singular cercanía de Dios a María.

La segunda frase —«bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre»— recoge el saludo de Isabel a María cuando ésta llega a su casa en la Visitación, ya embarazada de Jesús (Lucas 1, 42). Isabel, llena del Espíritu Santo, reconoce en María a la Madre del Mesías.

Estas dos frases empezaron a unirse en la liturgia oriental entre los siglos VI y VII, y se incorporaron al rezo occidental a partir del siglo XI. La adición del nombre «Jesús» al final del saludo bíblico se atribuye habitualmente al papa Urbano IV (siglo XIII).

Las dos partes: alabanza y súplica

El Ave María tiene una arquitectura nítida: una primera parte de alabanza (de origen bíblico) y una segunda parte de súplica (de origen eclesial).

  1. Saludo angélico — alabanza. «Dios te salve, María… bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.» Es la parte tomada del Evangelio. Repite las palabras del ángel y de Isabel, y culmina con el nombre de Jesús — el centro de toda oración mariana. María nunca es rezada en sí misma; siempre lleva a su Hijo.
  2. Súplica eclesial — petición de intercesión. «Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.» Esta segunda mitad fue añadida por la Iglesia en la Edad Media y fijada en su forma actual por <strong>San Pío V</strong> en 1568, junto al Breviario y al Catecismo Romano. Refleja la fe definida en el Concilio de Éfeso (431): María es <em>Theotokos</em>, Madre de Dios. Y le pedimos que interceda por nosotros en los dos momentos decisivos de la vida cristiana: el ahora y la hora de la muerte.

El Ave María en la liturgia y la devoción

Después del Padre Nuestro, el Ave María es la oración más rezada del catolicismo. La Iglesia la incorpora en sus principales formas de oración mariana:

• En el rosario, se rezan 53 Aves Marías: tres al principio (por la fe, la esperanza y la caridad) y cincuenta repartidas en cinco decenas, una por cada misterio meditado.

• En el Ángelus, se rezan tres Aves Marías, intercaladas con tres versículos que recuerdan la Encarnación. El Ángelus se reza tradicionalmente al amanecer, al mediodía y al atardecer — marcaba el ritmo del día en la Europa católica durante siglos.

• En la oración personal de la mañana y de la noche, junto al Padre Nuestro y al Gloria, forma la trilogía básica que todo católico aprende de niño.

• En momentos de petición urgente o de agradecimiento, una sola Ave María recitada con atención sigue siendo, según la tradición espiritual, una de las oraciones más eficaces.

La repetición —que a veces extraña a quien la mira de fuera— no busca informar a María de algo nuevo, sino fijar el corazón del que reza en los misterios de la salvación. Como decía Romano Guardini: «El rosario es una mirada larga sobre la vida de Cristo, hecha con las palabras de su Madre.»

Preguntas frecuentes

¿Cómo es la oración del Ave María completa?
La versión católica oficial actual del Ave María es: «Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.» El texto completo y formateado está arriba en esta página.
¿De dónde viene la oración del Ave María?
La primera mitad del Ave María es bíblica: une el saludo del ángel Gabriel a María en la Anunciación (Lucas 1, 28) con el saludo de Isabel en la Visitación (Lucas 1, 42). Estas dos frases empezaron a rezarse juntas en la liturgia oriental entre los siglos VI y VII. La segunda mitad —«Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros…»— fue añadida por la Iglesia en la Edad Media y fijada en su forma actual por San Pío V en 1568.
¿Cuántas veces se reza el Ave María en el rosario?
En un rosario completo (cinco misterios) se rezan 53 Aves Marías: tres al principio —por la fe, la esperanza y la caridad— y cincuenta repartidas en cinco decenas de diez, una por cada misterio. Si se reza el rosario completo de los cuatro misterios (gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos), serían 200 Aves Marías más las del inicio.
¿Por qué se reza el Ave María tantas veces?
La repetición no busca informar a María de algo nuevo, sino fijar el corazón del que reza en los misterios de la salvación. La oración mariana repetida actúa como un fondo musical sobre el que se medita la vida de Cristo —cada decena del rosario corresponde a un misterio de la vida de Jesús—. Es una práctica heredada de la tradición monástica, próxima a la oración del corazón de los Padres del desierto.

Fuentes consultadas

  • Lucas 1, 26-38 — La Anunciación: el saludo del ángel Gabriel a María
  • Lucas 1, 39-45 — La Visitación: el saludo de Isabel a María
  • Catecismo de la Iglesia Católica §§2676-2677 (sobre el Ave María)
  • Concilio de Éfeso (431) — Definición de María como Theotokos, Madre de Dios
  • Misal Romano — versión oficial de la Conferencia Episcopal Española

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